CÓMO LOGRAR QUE NUESTROS HIJO/AS NOS CUENTEN LAS COSAS

Comunicacion

El otro día contaba Raquel cómo utiliza los cuentos (bien sean leídos o inventados) para transmitir valores, sentimientos, conocimientos y compartir a la vez un momento inolvidable con sus hijos.

Hoy comparto yo lo que creo que es otro buen hábito. Algunos padres y madres me han preguntado en alguna ocasión cómo logro que mi hija me cuente tantas cosas. Tenemos por costumbre al llegar la noche juntarnos en su cama antes de dormir. Y utilizamos ese momento para repasar el día. Desde que nos levantamos hasta ese mismo instante que estamos hablando, tanto las cosas que hemos hecho juntas como el tiempo que hemos pasado separadas. Contamos primero una, luego la otra, las experiencias, lo que hemos sentido, lo que hemos pensado. Es otra forma de transmitir valores, de enseñar a gestionar emociones y de compartir. Además de enterarnos de cosas que sino sería muy difícil de hacerlo y de que nuestros/as hijos e hijas también sepan lo que nosotros/as hacemos cuando ello/as no están. En ocasiones queremos que ellos nos cuenten todo cuando nosotros no compartimos ninguna experiencia con ellos. y en esto, como en todo, hay que predicar con el ejemplo. Creo que es importante que sepamos escuchar. Tenemos que tener en cuenta que los/as niño/as tienen otro ritmo al hablar, que lo que para nosotros es importante puede que para ello/as no, y viceversa. Consiste en escuchar lo que ellos tienen que decirnos, no lo que nosotros queremos oir.

Es fácil de hacerlo, lo único que se necesita es tiempo y ganas. Eso sí, en ocasiones supone dormirse un poquito más tarde, pero merece la pena.

Texto: Judith Reguero

Fotografía: Nuria Siete

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POR QUÉ SER MINIMALISTA

PRIMAVERA

El concepto minimalismo se utiliza en distintos aspectos. Se habla de arquitectura minimalista, decoración minimalista, arte minimalista, moda minimalista… Pero yo hoy os quiero hablar de una forma de vida personal.

Hace años que me siento incomoda con el ansia que percibo en la gente por consumir. Parece que el objetivo que tenemos la mayoría es comprar y tener más y más aunque no lo necesitemos. El hecho de que mi hijo repita el verbo “comprar” más de lo que me gustaría hace que todavía me sienta peor. Hace tiempo leí sobre la ideología minimalista y su práctica y pensé seriamente en seguirla. La ideología minimalista consiste en priorizar tus valores sobre tus pertenencias.

Este verano, cuando fuimos de vacaciones decidí hacer la maleta lo más pequeña posible. Siempre he sido de las de meter más cosas de las necesarias para “por si acaso”. Este año conseguí meter lo que yo creía necesario para tres semanas y, aún así, hubo algún pantalón que no llegué a ponerme. Cuando volví a casa lo tuve muy claro: No necesito la mitad de la ropa que tengo así que voy hacer limpieza y voy a tratar de no comprar más que lo que sea realmente necesario.

Empecé con la ropa, seguí con el resto de cajones del dormitorio, continué con la cocina, la sala, el cuarto de baño…Y aunque todavía tengo que seguir mejorando, es una experiencia estupenda. Además de actuar según lo que pienso, lo que ayuda a que todo fluya con más facilidad, hay muchas más ventajas: es más rápido recoger, realizar la limpieza es mucho más sencillo, escoger la ropa por las mañanas lleva menos tiempo, hay mucho más espacio en los armarios, no se malgasta el dinero…

Os animo a que penséis en el tema y si os provoca un mínimo de inquietud lo probéis. Si después de probarlo no os gusta la idea siempre podéis volver a lo de antes. Solo os quiero hacer una puntualización: Si compartís vuestra casa con más gente es posible que ellos no quieran compartir esta práctica. No es necesario. No lo utilicéis como excusa. Por ejemplo, vuestra ropa es vuestra y solo vosotros decidís sobre cuanto queréis tener.

¿Qué os parece esta corriente ideológica? ¿Pensáis que es posible llevarla a la práctica? ¿La seguís? ¿Os animáis a probar?

“Si no eres feliz con lo que tienes, con lo que te falta tampoco” (Epicuro)

Texto y fotografía de Raquel Reguero.

5 TÉCNICAS PARA QUE TU CEREBRO SEA MÁS POSITIVO.

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Leo últimamente en varios artículos la importancia que tienen nuestras emociones y creencias, no sólo en nuestra forma y calidad de vida, sino incluso en nuestro ADN. Por este motivo si cambiamos nuestras creencias y pensamientos negativos, cambiará nuestro estado de ánimo y en consecuencia hasta nuestro ADN. Nuestra vida mejorará considerablemente.

¿Pero cómo se hace todo esto? Hoy recopilo en este post 5 de las muchas técnicas que nos pueden ayudar a iniciar este camino.

1.- Al finalizar el día recuerda al menos 5 momentos que te han hecho sentir bien. Quizás al principio te cueste, pero a medida que lo realices lo harás con mayor facilidad. Y llegará el día en que te darás cuenta de que estás viviendo un momento para recordar en el mismo momento en que esté sucediendo. Esto nos ayuda a dos cosas: Por una parte a disfrutar del momento y por otra, a ser conscientes que todos los días tienen muchas cosas buenas.

2.- Compensa un pensamiento negativo con otro positivo. Consejo que me dio un amigo, y he de decir que puesto en práctica siento que mis emociones “negativas” se neutralizan.

3.- Párate tres veces al día a observar con los 6 sentidos. Sí, he dicho bien, con los 6 sentidos. La técnica consiste en de vez en cuando pararte y ser consciente de lo que tu vista ve, tu oído oye, tu nariz huele, tu piel siente, tu boca saborea y tu alma siente en ese mismo instante. Te sorprenderán todas las cosas a las que no habías prestado atención, y disfrutarás de ellas, aunque solo sea por unos minutos.

4.- Practica alguna actividad que no te permita pensar demasiado. Dejar los pensamientos y las preocupaciones por un momento. La meditación sería una técnica ideal pero he de reconocer que difícil de llevarla a la práctica si no tienes mucha experiencia. Puedes empezar por algo más sencillo. Para algunas personas es hacer deporte, para otras leer, para otras escuchar música, para otras hacer punto. Todo sirve si con ello tu cabeza se queda libre de pensamientos. A mí, personalmente, me ayuda el nadar.

5.-Camina mirando el segundo piso de las casas o las copas de los árboles. Nuestras emociones afectan a nuestra actitud y comportamiento, pero también funciona a la inversa. Si caminas erguido, con la mirada alta experimentarás cómo tus sentimientos se vuelven más positivos. Cambia tu actitud para cambiar tu mente.

Espero que estos pequeños consejos, en la mayoría de los casos sabidos pero nunca viene mal recordarlos, os sirvan para pasar unos días más optimistas.

“ No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos”(Bruce Lipton, doctor en medicina e investigador en biología celular.)

Texto y fotografía: Judith Reguero

POR QUÉ LEER CUENTOS A LOS NIÑOS

CUENTOS

Ya os comenté en otra entrada (ILUSIÓN, IMAGINACIÓN, CREATIVIDAD… MAGIA ) que yo utilizaba mucho los cuentos para ayudar a los niños a no perder la ilusión y su capacidad de imaginación y creatividad. Cuando leemos cuentos, además de pasar un rato muy agradable, ayudamos en varios aspectos a los pequeños:

Desarrollan el lenguaje. Aprenden palabras nuevas sin esfuerzo.
Aprenden a escuchar con atención. He visto a niños muy movidos, niños de acción como yo les llamo, parar y estar sentados y callados durante todo el cuento.
Desarrollan la empatía. Son capaces de ponerse en el punto de vista de los personajes. ¿Cuántos niños lloran cuando ven como Bambi pierde a su madre? A mi hijo la profesora tenía que abrazarle después de esa parte del cuento.
Transmiten valores. La mayoría de los cuentos transmiten valores de una manera que los pequeños pueden entenderlos.
Enseñan a identificar emociones. Los personajes de los cuentos muestran un amplio abanico de emociones que los niños aprenden a distinguir.
Estimulan la memoria. Al contarles un relato en un entorno que ellos perciben como muy agradable, lo recuerdan con mucho detalle y son capaces de repetirlo o de darse cuenta si cambiamos alguna parte.

Los cuentos no solo son beneficiosos para los niños, también lo son para los adultos que tienen la suerte de compartir ese momento mágico con ellos. La energía que se crea en esos minutos es muy positiva y se mantiene más allá de lo que dura la historia. En la memoria de todos, de grandes y de pequeños, va a quedar no sólo la aventura que han vivido los personajes imaginarios sino también el recuerdo de ese momento compartido con las personas reales.

No desaprovechéis cualquier momento que tengáis para leerles un cuento a vuestros pequeños. No hace falta esperar a la hora de acostarse, cualquier ratito es bueno. Incluso os animo a que inventéis vuestros propios cuentos. Muchas veces nos ayudan a explicarles temas a los niños que de otra manera nos costaría más hacérselos entender. Y también es una buena manera de fomentar nuestra imaginación y creatividad.

¿Teneis la costumbre de leer cuentos a los niños? ¿Qué momento del día os gusta más para hacerlo? ¿Cuales son sus cuentos preferidos? ¿Os atreveis a inventar cuentos?

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo…Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria.” Jorge Luis Borges.

Texto y fotografía: Raquel Reguero

LO NECESARIO PARA LOGRAR EL BIENESTAR

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El bienestar, podríamos traducirlo como aquello necesario para una buena vida, o vivir bien. Entre alguna de sus acepciones. Pero se dice que todo en esta vida es relativo. Me explico:

¿Qué es una buena vida? ¿Qué es vivir bien? ¿De qué depende? ¿Cómo se mide?

Para cada persona el bien-estar se verá influenciado entre otro muchos factores, (la localización geográfica, la sociedad,…) por la escala de valores o prioridades que se tengan personalmente. Este tema visto desde una visión materialista, hunde la mayoría de la población humana del planeta, si el dinero es el medio de conseguir el bienestar.

Es aquí donde encontramos la primera contradicción. ¿porque hay millonarios que lejos de su bienestar material, en algún caso, llegan al extremo de quitarse la vida? Disponen de todo lo que se puede comprar con dinero, ¿entonces? ¿no tienen todo lo necesario para vivir bien? La respuesta es muy sencilla: ¡¡NO!!

Por ejemplo Tailandia, es una país donde la mayor parte de la población vive en la probreza pero todo aquel que ha estado sabe que sus ciudadanos disponen de uno de los valores mas apreciados: FELICIDAD. Entonces, ¿la gente de Tailandia tiene bienestar?

En mi opinión, es un sí rotundo. Como decía antes depende de las prioridades que se tengan se puede alcanzar esa sensación que llamamos bien-estar. Y, ¿donde nacen las sensaciones? ¿No será que es de ese lugar de donde nacen, la llave que abre las puertas de la esencia de la vida y del vivir? Así es, orientar las prioridades hacia las cosas que no tienen precio, otorga una maravillosa emoción, conocida como BIENESTAR.

Texto: Eduardo Padilla, Maestro de Reiki

Imagen: Eduardo Padilla.

CÓMO SER JUSTOS CON NUESTROS HIJOS

JUSTICIA

Cuando tenemos varios hijos me parece muy difícil ser justos. Ellos suelen reclamar igualdad, quieren lo mismo que tiene su hermano. Pero yo no creo que darles igual sea ser justos. Para mí la justicia entre los hermanos es dar a cada uno lo que necesita. Al ser personas distintas y únicas sus necesidades también lo son.

Mis padres han sido defensores de que a todos los hermanos hay que darles lo mismo. Recuerdo que a mi padre todos los años en la empresa le regalaban una agenda que nunca usaba. Así que venía a casa con ella y nos la enseñaba. A mí me fascinaba (siempre me han gustado mucho las agendas, diarios, cuadernos, cuadernillos…) y se la pedía, pero la respuesta era todos los años la misma: “Si consigo otra igual para tu hermana te la doy” ¿Y qué ocurría todos los años? No conseguía otra igual. Yo me quedaba triste sin la agenda (y probablemente la existencia de mi hermana en ese momento no me gustara demasiado). Mi hermana se quedaba tranquila porque su interés por el material de oficina no era muy grande (y probablemente pensara que su poder en las decisiones de mi padre era grande). La agenda se quedaba sin usar en manos de mi padre. Mi padre sentía que había hecho justicia.

Ante esta misma situación, yo le doy la agenda al niño a quien sé que le gusta o la necesita y va hacer uso de ella. Sé que el otro se va a quedar triste porque no le he dado nada. Hablo con él, le transmito que entiendo que está triste y también le explico que no se la he dado a él porque solo hay una y su hermano la necesita más. Creo que quien ha recibido el regalo va a estar contento pero el otro va a comprender que en otras ocasiones va a ocurrir al revés y, cuando sea él quien necesite algo que yo tengo se lo voy a dar. Puede estar seguro de que cubriré sus necesidades igual que en ese momento he cubierto las de su hermano. Percibirán el trato exclusivo con cada uno y se sentirán especiales.

Hay ocasiones en las que sí debemos dar lo mismo a cada niño pero, en otros momentos no es lo más adecuado o no podemos hacerlo. Lo importante es atender a las necesidades exclusivas de cada uno. El niño al que no se le da algo (porque consideramos que no lo necesita) se sentirá triste pero, la comprensión y aceptación por nuestra parte de su sentimiento y una explicación sencilla y adecuada a su edad de nuestra decisión le ayudará a superar el momento.

“De todas las virtudes, la más difícil y rara es la justicia. Por cada justo se encuentran diez generosos” Franz Grillparzer.

¿Qué os parece a vosotros? ¿Cómo entendeis la justicia en el caso de repartir entre los niños? ¿Cómo manejais estás situaciones?

Texto y fotografía por Raquel Reguero

¿Eres feminista?

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“¿ Eres feminista?” me preguntaron en una charla a la que acudí. No sabía qué responder. La palabra feminista tiene unas connotaciones negativas. Me quedé pensando. Y pensé:

No he leído a muchas feministas, no he leído ni conozco en profundidad las teorías feministas, ni la historia del feminismo. Soy consciente de que vivimos en una sociedad donde rigen diferentes sistemas de poder, como el de la raza, la orientación sexual, las clases sociales y sí, también, el sistema de poder sexo-género. Soy consciente de ello, principalmente porque soy mujer. Porque he vivido en propia persona el acoso callejero, la diferencia de oportunidades laborales, el famoso techo de cristal, el mal reparto de las tareas del hogar, etc.

Veo cada día cómo las mujeres tenemos roles diferentes al de los hombres. Veo que el papel de la mujer es diferente al del hombre en todos los campos (laboral, de crianza, en el hogar, social, político, publicidad, educación, artístico, lenguaje, etc). Papeles secundarios en la mayoría de los casos. Papeles valorados en menor medida, incluso en muchas ocasiones ni siquiera remunerados.

Ahora bien, no creo que el enemigo sea el hombre en general. El enemigo es el propio sistema de poder, los valores que éste nos ha enseñado y todas aquellas personas que hacen que estos valores persistan. De hecho creo que nos iría mejor a unos y otras si la lucha fuera de ambos contra el sistema. Todos/as tenemos que ganar.

Si ser consciente de todo esto y hacer pequeñas o grandes cosas para que esta situación cambie, es ser feminista, sí, lo soy.

Texto : Judith Reguero

Imagen: Raquel Reguero