LAS ODIOSAS COMPARACIONES

ODIOSAS COMPARACIONES
Hace tiempo conocí el canal de Youtube de Verdeliss. Alguien me comentó que era una madre con cuatro hijos que contaba su vida. Así que me lancé a la pantalla del ordenador pensando “¿Cómo lo hará con cuatro si yo con dos no puedo más?”.

Los días que estaba de “bajón” porque mis hijos se habían portado peor de lo habitual o porque yo no había sabido responder ante ciertas situaciones, veía a esta familia y me decía: “Aprende. Deja de llorar y aprende.” Y todavía me sentía más inútil porque me comparaba con ella.

Hasta que un día algo hizo “click” dentro de mí y pensé: ¿Qué estás haciendo? No puedes compararte con nadie. Tú tienes tu vida, tus hijos tienen su propia personalidad, tú tienes la tuya… Tú ere tú y no debes compararte con nadie porque no tiene ningún sentido. Disfruta de lo que tienes y de lo que eres porque es único y por eso es tan valioso.”

Por eso te digo a ti que estás leyendo esta entrada: No te compares con nadie que no seas tú mismo. La única comparación enriquecedora es aquella que haces de tu persona actual con tu persona en el pasado. Procura que la actual haya avanzado en aquello que quieres mejorar para que persona del futuro esté más adelante todavía que la actual.

Por si te has perdido en este juego de palabras te lo repito: NO TE COMPARES CON LOS DEMÁS Y DISFRUTA. Es lo que hago yo ahora con los videos de la familia Verdeliss.

“Todos encontrarían su propia vida mucho más interesante si dejaran de compararla con la de los demás” Henry Fonda.

Texto: Raquel Reguero

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Tu personalidad no es ni buena ni mala.

¿Alguna vez has deseado ser de otra manera? No me refiero al físico, sino a tu personalidad. Hay ciertas personalidades que parecen no ser deseadas, como por ejemplo: la personalidad introvertida; tímida; pesimista; seria; ambiciosa, etc.

¿Por qué has deseado o deseas cambiar? ¿Porque no te encuentras agusto contigo mismx o porque no es una personalidad socialmente aceptada?

Nada tiene de malo ser como eres. Ser extrovertido, introvertido, alegre, serio, optimista, realista, pesimista, pacifico, mediador… nada tiene de malo. A no ser que tú quieras ser de otra manera.

La sociedad enmarca un tipo de personalidad como la ideal. Ser tímido no está bien visto, pero ser demasiado sociable tampoco, se confunde con pesado. Ser pesimista cansa a los de alrededor, pero ser demasiado optimista hace que no te tomen en serio. Defender tus ideas se entiende por cabezón, pero no hacerlo por que te ningunean.

Si nos esforzarnos por ser como la sociedad desea que seamos terminaremos perdidos en nosotros mismos. Con sentimientos de no pertenercer a ningún lado, y no ser del todo sinceros con nosotros mismos. Perderemos los aspectos positivos de nuestra personalidad y no daremos a conocer a la sociedad nuestras propias capacidades.

Por eso deberíamos aceptar(nos) tal y como somos, analizar las consecuencias positivas y negativas que tiene ser de esa manera, y decidir. Decidir si queremos empezar de nuevo o continuar tal y como somos ahora. Si decides esto último, acéptate.  Todas las personalidades tiene aspectos positivos y negativos , pero en sí misma tu personalidad no es ni buena ni mala. Si te hace ser feliz y estar agusto contigo mismx, es tan válida como cualquier otra. No intentes camuflar tu personalidad, simplemente deja que fluya.

Te recomiendo esta charla de Susan Cain, hablando sobre la introversión. Quizás te haga reflexionar sobre los ideales de personalidad y sobre las capacidades que tienes. Ha puesto palabras a mis pensamientos asi que te dejo con ella.

Judith.

 

LIBROS SOBRE CRIANZA

libros crianza
Ahora que llega el verano y las vacaciones, quizás tengas más tiempo para leer, por eso quería recomendarte los tres libros sobre crianza que más me han aportado. He leído muchos y si solo me tuviera que quedar con tres, sin duda serían estos:

“El cerebro del niño” de Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson

Se trata de un libro que abarca la etapa desde el nacimiento hasta los 12 años. Con un lenguaje sencillo, explica el funcionamiento del cerebro y su desarrollo, de tal manera que los adultos podamos entender ciertas conductas de los niños.

También te ayuda a saber qué pedirles en cada edad según su momento evolutivo.
Tiene un enfoque práctico y ayuda a que aproveches las situaciones conflictivas como oportunidades para ayudar a tus hijos a progresar. Ayuda a desarrollar la inteligencia emocional de los niños y de los padres.

“Los momentos en que sólo intentas sobrevivir en realidad son oportunidades para ayudar a tu hijo a progresar” los autores.

“Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen” de Adele Faber y Elaine Mazlish

Un libro que a pesar de tener unos años es totalmente actual. Sus métodos siguen funcionando.

La estructura de los capítulos facilita la lectura y comprensión. Está lleno de ejemplos y ejercicios. Para ayudarte todavía más, al final de cada capítulo aparece un resumen con los puntos más importantes y unas sencillas viñetas comparan situaciones cotidianas donde puedes aplicar lo enseñado.

“Búsqueda constante del métodos que afirmen la dignidad y la humanidad tanto de los padres como de los hijos” las autoras.

– “Hermanos, no rivales” de Adele Faber y Elaine Mazlish.

Un libro estupendo si te sientes enloquecer con las continuas discusiones entre hermanos.

Es de las mismas autoras que el anterior, así que sigue el mismo formato de ejemplos, resúmenes, viñetas e historias reales que facilita la lectura y comprensión.

“Cuando se desencadena la guerra entre hermanos ya no tenemos que volver a sentirnos frustrados, enfadados o impotentes” las autoras.

¿Qué libros recomendarías tú?

Texto y fotografía: Raquel Reguero

Por qué es importante mantener la motivación.

motivación

¿Cuántas cosas haces al cabo del día por pura inercia? ¿Porque es lo que debes hacer, porque es lo que siempre has hecho? ¿Porque un día te subiste a la escalera y ahora no sabes cómo bajarte?

Y ahora dime, ¿Cuántas cosas de esas que haces por pura inercia, te gustaría dejar de hacer? Probablemente tu respuesta haya sido: “muchas”.

Porque lo que nos falta en esas acciones es la motivación. La propia palabra indica que es lo anterior a la acción. La motivación es lo que nos hace querer seguir haciendo lo que hacemos, la que nos ayuda a dar el paso al cambio, la que hace que a pesar de que no nos guste cierta tarea disfrutemos de ella.

Te pongo un ejemplo de andar por casa: la simple tarea de hacer la cama no me gusta nada, pero el meterme  a la noche entre sábanas bien puestas y estiradas y apoyar mi cabeza en la almohada mullida; el ver durante todo el día la habitación recogida, que me inspire tranquilidad y armonía es suficiente motivación para hacerla todos los días.

Es importante tener presente nuestras motivaciones, porque:

  • Nos ayuda a estar más positivos.
  • Nos hace disfrutar más de todas las actividades que hacemos.
  • Nos ayuda a estar presentes.

Ahora bien, es cierto que a veces las motivaciones parecen esfumarse o perder sentido. Si es tu caso puedes intentar lo  siguiente:

  • Recuerda por qué y para qué comenzaste a hacer dicha actividad.
  • Recuerda por qué y para qué continuaste haciéndola.
  • Visualiza los sentimientos que te generaba.
  • Escríbelos.
  • Dibuja esa motivación.

Si ahora sigues sintiendo que la motivación ha desaparecido. Quizás haya llegado la hora de bajarte de esa escalera. Porque sin motivación, la acción deja de tener sentido. Quizás ha llegado la hora de buscar otra pasión.

Si necesitas un extra de motivación te animo a que veas este vídeo de Larry Smith.

Y recuerda que como dice Joseph Joubert :

El motivo no existe siempre para ser alcanzado, sino para servir de punto de mira

Un abrazo,

Judith.

DEPENDE, TODO DEPENDE

DEPENDE

Esta entrada me la ha inspirado un amigo, fiel seguidor del blog, con un comentario que hizo sobre uno de los artículos que escribí. Muchas gracias amigo por seguirnos, por comentar y por inspirarme.

Él me hablaba de lo que le había hecho sentir mi post. Observé que estaba poniendo su foco de atención en mí, en lugar de en él. Si es él quien lo siente, me parece interesante que se centre en el por qué y el para qué se siente así. ¿Qué está pasando dentro de él? El estímulo (en este caso el texto) es el mismo para todos, pero cómo nos sentimos ante él es muy variable.

Os lo explicaré con un ejemplo. ¿Recordáis el anuncio que Ikea lanzó estas navidades? Si, ese donde unos niños escribían una carta a sus padres pidiéndoles más tiempo para jugar con ellos. Oí muchísimos comentarios sobre esa publicidad. Hubo quien me confesó que había llorado al verlo porque se había sentido muy mala madre por no jugar suficiente con sus hijos. Hubo otra que me dijo, en un tono totalmente diferente, que a ella no le extrañaría nada que sus hijos pidieran más tiempo para jugar juntos porque se lo pasaban tan bien, que nunca tenían suficiente. Mismo anuncio y dos respuestas completamente distintas. Una se sentía fracasada y la otra estaba orgullosa. ¿A que creéis que se debe esta diferencia?

La creencia o la sensación o como querais llamarlo, ya estaba dentro del espectador. El anuncio lo único que provocó fue que saliera a flote.

Cada uno interpretamos según nuestras experiencias, creencias, emociones, expectativas… y lo interesante y enriquecedor para nosotros mismos sería centrarnos en ese mundo interior nuestro en lugar de poner el foco en quien dejó ese estimulo delante nuestro. ¿Qué os parece?

Si la interpretación que hacemos va acompañada de una sensación agradable y potenciadora para nosotros, disfrutémoslo. Si la sensación nos limita, nos impide avanzar como nos gustaría, es buen momento para trabajar sobre este asunto y sustituir esas limitaciones por creencias, emociones… potenciadoras.

¿Cómo os sentisteis vosotros al ver el anuncio de Ikea? ¿Por qué creéis que brotó ese sentimiento y no otro? ¿Qué semilla estaba dentro?

Texto y fotografía: Raquel Reguero