¿QUÉ HACER EN VACACIONES?

16.02.14 b (1)

Agosto es el mes de vacaciones por excelencia. Nosotras también vamos a disfrutar de un pequeño parón para volver en septiembre con más temas, más ideas y más reflexiones que compartiremos contigo.

Durante este tiempo te aconsejo quitarte el reloj y guardarlo en el cajón de la mesilla. Todo fluye mucho mejor cuando no tenemos horarios. Nuestro propio cuerpo nos marca los ritmos, escuchémosle.

Escucha música que te guste. De esa que te hace sacar una sonrisa, de la que te invita a dejar de comer y ponerte a bailar en medio de la cocina. O de otra que te ayuda a relajarte, a concentrarte en tu interior y conocerte un poco mejor.

Lee libros que te gusten. De esos que te enganchan, de los que te da rabia que terminen. O de esos otros que te aporten nuevas ideas sobre temas que te interesan. (Raquel nos aconsejaba alguno sobre crianza aquí, y otros sobre autoayuda aquí).

Pasa tiempo con tus hijxs. Juega con ellos a indios y vaqueros. Juega en la playa, en el pueblo, en casa… Arrechúchate junto a ellxs para contar historias inolvidables. Escúchales. Escúchales bien, sin interrupciones para decirles que si no terminan el vaso de leche no llegan al cole, o que si no se visten YA os cierran la tienda.

Enamórate otra vez de tu pareja. Mírale a los ojos. Baila con ella, con música o sin música. Comparte un café en una terraza. Dad un paseo. Hablaros con la mirada desde el corazón.

Explora tu ciudad como si fueras un turista. (Re) descubre los sitios más asombrosos de tu barrio. Encuentra rincones nuevos.

Disfruta del sol y de la sombra. Y si se nubla, sácale jugo a la lluvia.

Sal con tus amigos . Tómate una cerveza con ellos y disfruta de su compañía. Diles lo bien que te hace estar con ellos, agradece que sigan a tu lado a pesar de tener mil cosas en la cabeza y no dedicarles todo el tiempo que te gustaría.

En definitiva, tómate este tiempo para descansar y disfrutar de ti y los tuyos.

Nos volvemos a leer en septiembre!

Judith.

OBSTÁCULOS, ESO QUE TE PERMITE CRECER.

OBSTACULOS

“ – ¿Qué le pides al año nuevo?
– Yo, Virgencita, que me quede como estoy”

Seguro que has oído lo anterior muchas veces. ¡Qué miedo nos da el cambio! Seguro que a ti también te lo da, en mayor o menor medida, y probablemente hayas dicho alguna vez “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” ¿Te das cuenta de la frase? Muchas veces te pierdes lo bueno por miedo a cambiar.

Si no hay cambio no hay crecimiento, nos quedamos estancados y acabamos marchitándonos. Cuando todo va bien poco aprendemos y avanzamos. Los cambios se suelen producir cuando hay un obstáculo o una dificultad.

Te invito a que cambies la visión de un obstáculo. Para minimizar el miedo que produce. Piensa que es simplemente un indicador que te dice que necesitas cambiar y ponte manos a la obra para enderezar la situación en lugar de quedarte parado lamentándote.

Imagina un espectáculo de hípica donde el caballo se encuentra con un obstáculo que debe saltar para seguir avanzando y, en lugar de saltar, se detiene lamentando su mala suerte y buscando el culpable que ha puesto allí semejante valla. Con esa actitud el caballo difícilmente realizará el recorrido. Lo que será efectivo es que busque la pirueta adecuada a la altura y forma del obstáculo.

Haz como el caballo, busca la pirueta adecuada al obstáculo que se te presente. No tengas miedo. Hacer piruetas es necesario para seguir avanzando.

Texto por Raquel Reguero.

LIBROS DE AUTOAYUDA

DSC_0006

Hace unas semanas te recomendé libros sobre crianza, puedes recordarlo aquí. Hoy quería recomendarte un par de autoayuda. Soy consciente de que éste es un género que o gusta mucho o no gusta nada, es difícil encontrar un término medio.
Creo que influye mucho el momento de tu vida en el que te encuentras para que un libro de autoayuda se te quede grabado en el recuerdo. Yo llevo dos casi tatuados en mi piel porque llegaron a mí en el mejor momento.

Si te encuentras inmerso en una relación sentimental complicada donde sientes que no recibes lo que te mereces y que tu príncipe azul ha desteñido, sin duda tu libro es “La Princesa que creía en los cuentos de hadas” de Marcia Grad. Está escrito en forma de cuento y tiene muchísimas frases para enmarcar y recordar.

Si estás un poco perdido en tu vida en general, sientes que no tienes mucho que aportar, estás bloqueado por tu inseguridad… el libro que te recomiendo es “Tus zonas erróneas” de Wayne W. Dyer. Como dice el autor “La gente que vive libre de zonas erróneas no corre tras la felicidad, simplemente vive y la felicidad, cuando llega, es su retribución”.

Seguro que tú también tienes tus libros favoritos ¿Te gustaría compartirlos en comentarios?

Texto y fotografía: Raquel Reguero

Constancia, lecciones que me da una niña de cinco años.

CSC_0244[1]

Lo reconozco, no soy una persona constante. Bueno sí, pero sólo con aquello que me gusta y disfruto. Ya se me veía el plumero aquí. Pero hoy lo digo en voz alta y clara: no soy constante.

Estoy trabajando en ello. Mi inconstancia es algo que me gustaría cambiar.

Uno de los ejercicios que me he puesto es fijarme y tomar como modelo a personas constantes. A lo largo de la historia tenemos varios ejemplos; pero con el que me quedo por cercanía es con mi hija de 5 años.

Su capacidad de ser constante le permite aprender lo que otros no saben. Y lo mejor: le permite disfrutar del proceso de aprendizaje, valorando y disfrutando con cada avance que logra. En ocasiones se enfada porque no consigue avanzar como le gustaría, pero nunca abandona.

Si tú también eres como yo, inconstante en algunos aspectos de tu vida, sigue leyendo. Te pongo a continuación algunas técnicas y herramientas que estoy utilizando yo:

  • En cada actividad que deseo realizar, me marco objetivos o tareas mínimas (no máximos). Esto hace que sea más fácil lograrlo y me motiva para continuar con ello.
  • Expectativas menores. No imaginarme resultados demasiado ambiciosos o irrealistas; porque esto hace que nunca llegue a él y que abandone.
  • Engañar al cerebro de forma consciente. Esta técnica la escuché en algún video blog y me gusta mucho. Es tan sencillo como decirte a ti misma: “venga, sólo me pongo a hacer esto 5 minutos, luego lo dejo”. Como sabes, lo difícil es ponerte, una vez que estás a ello es mucho más fácil continuar. Y si sólo haces x tarea durante 5 minutos, no pasa nada porque es lo que te propusiste en un primer momento.
  • Técnica de la locomotora: ejercicio muy sencillo y visual. Cuando hayas realizado la tarea que te propusiste para ese día enmarcas en el calendario el día. Si lo haces de forma consecutiva, todos los días, lograrás una bonita locomotora. Sino tu locomotora se cortará y tendrás que comenzar de nuevo.
  • Realizar las tareas que no nos gustan a primera hora de la mañana.¿Y tú? ¿Me ayudas a logar ser más constante compartiendo conmigo tus técnicas?