NO QUIERO SER LA AMIGA DE MIS HIJOS

AMIGOS

Mis hijos tienen amigos con los que juegan, aprenden y se divierten. Se cuentan secretos, comparten libros y repasan los deberes. Incluso mi hijo de ocho años y sus amigos han decidido que cuando sean mayores serán arqueólogos y vivirán juntos en el mismo piso.

A pesar de sonar muy divertido, yo no quiero ser amiga de mis hijos. Ellos ya tienen amigos. Lo que necesitan es una madre (un padre pero, como él no escribe hablaré de mí). Si no tuvieran madre serían huérfanos. ¿Quién les pondría límites? ¿Quién les educaría? ¿Quién les guiaría? ¿Quién sería el referente de autoridad que necesitan?

Tanto los amigos como los padres son necesarios y cada uno juega su papel. ¿Qué te parecería si tu amigo te dijera que quiere ser tu padre? Pues yo le diría: “Ya tengo un padre, prefiero que sigas siendo mi amigo”.

Seguro que a tus amigos les quieres porque son tus amigos y todo lo que eso conlleva. Y seguro que quieres a tus padres porque actúan como padres (aunque no siempre te guste). ¿Es probable que a tus hijos les pase lo mismo? Entonces, ¿para qué quieres ser amiga de tus hijos?

Yo he decido ser amiga de mis amigos y madre de mis hijos. ¿Qué eliges tú?

Texto: Raquel Reguero

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Salud en lxs mayores, perspectiva de género.

 

pastillero

Realizando una investigación sobre envejecimiento activo, me he encontrado con el dato de un estudio que decía que el 55 % de los hombres mayores de 65 años decían que tenían buena salud, frente al tan solo 37% de las mujeres mayores de 65 años.

Un resultado que me ha hecho recordar que la perspectiva de género es transversal, y que sería interesante analizar este dato desde esta perspectiva.

¿ Es casualidad que las mujeres digan tener peor salud que los hombres? ¿ Corresponde con la realidad? O tan solo refleja la diferencia cultural, de valores, los esteriotipos que hemos recibido hombres y mujeres? ¿ Los hombres no lloran? ¿No se quejan? ¿Está igual visto que los hombres y que las mujeres se quejen de su situación? ¿La queja es una característica sólo de las mujeres? ¿Tienen las mujeres mayor visión de cuidado y autocuidado? ¿Tiene esto algo que ver con la consciencia de la propia enfermedad? ¿ O realmente las mujeres y los hombres sentimos el dolor de forma diferente tal y como reseñaba este artículo?

La conducta, los pensamientos y los sentimientos vienen condicionados también por los roles y valores asignados a cada género.

Texto: Judith Reguero

MIS PENSAMIENTOS DETERMINAN MI CONDUCTA

PENSAMIETO CONDUCTA

La relación entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces es más que evidente. Y en función de lo que haces, obtendrás un resultado u otro. Ese resultado muchas veces se traduce en la conducta que los demás tienen hacia ti como escribía Judith aquí.

Se trata de la pescadilla que se muerde la cola: pienso -siento -hago- resultado -pienso -siento- …………. Si el resultado que obtienes no te gusta, ¿Dónde puedes cortar este círculo? Quizás lo primero que se te ocurre es cambiar lo que haces. Seguro que si haces algo distintos el resultado será diferente al de antes.

Otra opción, más eficaz, es cambiar lo que piensas. Esto requiere más trabajo y esfuerzo por tu parte por tratarse de un cambio más profundo. Pero, precisamente por ser profundo, es duradero. Es poco probable que hagas algo muchas veces si va en contra de lo que piensas.

Y ¿cómo cambiar lo que piensas?
1. Hazte consciente de lo que piensas
2. ¿Qué sentimiento genera en ti ese pensamiento?
3. ¿Se trata de un sentimiento agradable? ¿Es desagradable?
4. ¿Qué haces tras ese sentimiento?
5. ¿Qué consigues con tu actuación?

Si los resultados que obtienes son positivos para ti, estupendo. Si los resultados no te gustan, es posible que sea el momento de buscar nuevas maneras de pensar. Lo importante es lo que haces con lo que te pasa más que lo que te pasa.

Imagínate esta situación: Tu pareja se levanta hoy y sin darte los buenos días se va a la ducha. Puedes pensar:

a) Está enfadado conmigo. ¿Qué mosca le habrá picado?
b) Se le han pegado las sábanas y llega tarde.

Si piensas a, lo más seguro es que te sientas triste e incluso enfadada. Y lo que harás enfadada será no saludarle tú cuando salga de la ducha, por ejemplo, o darle un beso de mala gana cuando salga de casa. ¿Cómo responderá tu pareja?

Si piensas b, es posible que sientas ganas de ayudarle y le prepares el desayuno para cuando salga de la ducha. ¿Qué te dirá? ¿Qué hará?

¿Te das cuenta cómo puede cambiar una misma situación por el pensamiento que has tenido? Te animo a que reflexiones sobre aquellas situaciones en las que no has obtenido un resultado de tu agrado.

Texto: Raquel Reguero

Cómo afrontar los cambios en lxs niñxs.

La entrada del pasado lunes de Raquel (puedes leerla aquí), me hizo recordar lo mucho que en ocasiones nos agobiamos las madres y los padres ante cambios que consideramos difíciles. Probablemente por puro desconocimiento.

En ocasiones me he enfrentado a ciertos cambios de mis hijxs con incertidumbre, duda, no saber si lo estaría haciendo bien o mal. Y sin embargo luego han resultado ser más fáciles de lo que en un principio pensaba.

¿ A qué cambios estoy haciendo referencia? Al pasar de la habitación de lo/as p/madres a la suya, al destete, a quitar el pañal, a retirar la silla de paseo,a quitar el chupete, etc.

Creo que es importante recordar que a pesar de que lxs niñxs son personas a las que la rutina les da cierta tranquilidad, son también ellxs lxs que tienen gran plasticidad cerebral. Son muy flexibles y pronto se acostumbran a los cambios.

Soy de la opinión de que lo ideal es dejar y respetar el ritmo del bebé. Es decir, que se destete cuando él lo desee, que “pierda” por iniciativa propia el pañal, que deje él el chupete, etc. Pero hay ocasiones que por diferentes circunstancias debemos adelantar o provocar esos cambios. En esos casos recuerda que siempre que lo hagas con amor y con el mayor respeto posible, lo estás haciendo bien, lo estás haciendo lo mejor que sabes y puedes.

En general, puedes seguir los siguientes consejos:

  • Recuerda que: que tú hayas decidido provocar un cambio en tu hijx , no significa que él/ella esté de acuerdo.
  • A pesar de estar preparadx para el cambio y provocarlo tú mismx, ármate de paciencia y respeto hacia el menor.
  • Ponte siempre en su lugar. Y trátale con cariño.
  • Explícale (a pesar de ser pequeñx) el porqué de tu decisión. Poco a poco lo irá entendiendo.
  • Estate abiertx a la negociación. Quizás te ofrezca alguna alternativa en la que tú no habías pensado. ¿Por qué no?
  • Escucha los consejos de los demás, pero sigue tu propio instinto. Sólo así llevarás bien la decisión que hayas tomado.
  • Y recuerda: todo llega; y algún día echarás de menos esta etapa.

Un abrazo,

Judith

¿QUIEN TIENE MIEDO A TERCERO DE PRIMARIA?

3 PRIMARIA

Mi hijo ha empezado este curso Tercero de Primaria y varias madres me han dicho: “¡Tercero! Ya verás que cambio”, “Les cuesta mucho ese curso”, “Ahora tienen que empezar a estudiar de verdad”, “¡Este año ya tienen exámenes!”, “Tienen que aprender a subrayar y hacer esquemas”… Todos estos comentarios con cara de agobio y estando el niño delante. Alguna de ellas, además, se ha dirigido directamente a él y le ha dicho muy seria y en tono amenazante: “¡Ya puedes estudiar mucho que si no!”

Y yo me pregunto: ¿Es necesario meter miedo a los niños? Seguro que tercero supone un mayor esfuerzo que segundo, por eso segundo se cursa antes que tercero, y seguro que es una transición que los niños verían como algo natural sino escucharan conversaciones llenas de negatividad que les condicionan a empezar el curso asustados, temiendo que no serán capaces de superarlo.

Yo prefiero decirle que en tercero conocerá nuevos profesores, nuevas maneras de enseñar y de aprender, nuevos temas en cada asignatura y que tendrá nuevas experiencias. Que su cabeza ya tiene un año más y por eso es capaz de entender cosas más complicadas. Que si continúa trabajando como lo hizo el curso pasado aprenderá cosas fantásticas.

¿Por qué les hacemos las cosas más complicadas de lo que son? ¿Quién tiene más miedo a Tercero de Primaria, los niños o los padres?

Este tema del curso es solo un ejemplo pero ¿Cuántos miedos nuestros les trasladamos a ellos? Esto daría para escribir otra entrada en el blog, me podéis ayudar escribiendo en comentarios.

Texto: Raquel Reguero