GRACIAS

GRACIAS

Esta es la última entrada del año. Dentro de pocos días estrenaremos 2016 y no queremos dejar pasar la ocasión para agradecerte que nos leas y nos sigas. Junto a ti hemos cumplido el  primer año de Osoa Acción Integral en la red.

Tampoco queremos olvidarnos de dar las gracias a los colaboradores que nos han aportado tanto con sus textos y a Nuria por sus fotografías.

Recuerda que sigue abierta la dirección osoaaccionintegral@gmail.com donde recibimos tus textos que posteriormente publicamos.

Como sabes, este proyecto de Osoa es el resultado del trabajo en equipo de dos hermanas. También nos puedes encontrar en nuestros proyectos individuales. Aquí aparece el trabajo de Judith y aquí el de Raquel.

¡Muchas gracias y FELIZ AÑO NUEVO!

Un rato para cada persona.

Se acercan las navidades y con ellas dos semanas de vacaciones de lxs más pequeñxs de la casa. Puede que con suerte, nosotrxs también tengamos unos días.

Los deseos para estas fechas suelen ser disfrutar con la familia al completo. Yo además os animo a que busquéis ratos con cada unx de lxs miembros de la familia a solas.

Todos necesitamos sentirnos especiales, cuidados y escuchados de forma en particular. No descubro América si digo que la pareja se tiene que cuidar de forma especial, si tiene que sacar tiempo para cuidarse y hacerse cuidar, sin niños alrededor.

Pues bien, hoy os quiero recordar  lo interesante que es compartir ratos a solas con lxs hijxs. Si tienes más de un hijx quizás aveces te resulte complicado sacar tiempo por separado para ellxs. Y dediques mucho tiempo a ellxs, pero en conjunto.

Hoy te animo a que lo dediques de forma separada, porque llxs, al igual que nosotrxs también necesitan sentirse cuidadxs de forma especial, y porque también les gusta cuidarnos.

Que dediquemos de forma exclusiva un rato a cada unx de ellxs, les hace sentirse especiales, valoradxs, fomenta su autostima y su autoconcepto.

Te espero en comentarios contándome si sueles dedicar tiempo por separado a cada unx de tus hijxs, cómo lo logras, y los beneficios que encuentras.

¿Feliz Navidad!

Un abrazo,

Judith.

 

LA PRIMERA COMUNIÓN

 

corriente

Es muy probable que no estés pensando en la Primera Comunión en estas fechas, a no ser que tengas hijos en edad de celebrarla pronto y tengas reuniones para los preparativos. Eso me pasa a mí y, tras la última reunión quería compartir una reflexión contigo.

Hablaban unas madres sobre los vestidos de sus hijas y trajes de sus hijos y un comentario que se ha repetido es: “A mí no me gusta el traje de Capitán para el niño pero, como su amigo lo va a llevar él también quiere y se lo vamos a comprar”, “A mí tampoco me gusta pero, como me lo prestan…” “Si por mi fuera no llevaría un vestido tan pomposo pero como todas llevan…”. Y similares.

La cuestión que me preocupa no es cómo vayan vestidos los niños. Lo que me entristece es que no seamos capaces de defender nuestros valores y enseñárselos a nuestros hijos. Caer en la facilidad de seguir a la mayoría a pesar de que vaya en contra de lo que creemos.

El tema de la indumentaria del día de la Primera Comunión es sólo una excusa para hablar de lo difícil que nos resulta apartarnos de la multitud y defendernos como seres individuales y únicos que es lo que realmente somos.

¿Eres capaz de obrar según tus valores aunque eso suponga ir contracorriente? ¿Cómo te sientes cuando te muestras tal y como eres sin importarte el “qué dirán”? ¿Qué se mueve dentro de ti cuando te reprimes por miedo a lo que piensen los demás?

Te invito a reflexionar sobre el tema y si te apetece compartirlo en comentarios, adelante.

Texto: Raquel Reguero

LAZOS ROTOS

A veces pasa que a pesar de no ver a una persona durante un largo tiempo, incluso años; a pesar de llevar vidas completamente diferentes, cuando te reencuentras con ella parece que todo sigue igual, que los lazos que te unían a ella no se han roto, que conectas, que se mantiene la relación.

A veces pasa. ¿Te ha pasado?

Normalmente esta sensación nos hace sentir bien, que mereció la pena esa amistad, esa relación, nos recuerda tiempos pasados y presentes, y parece que pase lo que pase esa unión seguirá.

A veces pasa todo lo contrario. A veces. ¿Te ha pasado?

Que a pesar de continuar con una relación (de amistad, de pareja, familiar…) sientes que ya nada es lo mismo, que esa unión que antes sentías ya se ha ido. Y te aferras a la idea de que todo sigue igual, de que nada cambia. Cómo va a cambiar, vidas parecidas, momentos similares. Pero ya no existe.

A veces pasa, y no pasa nada.

Dejar ir. Agradecer haber conocido a esa persona, haber compartido, haber aprendido de ella y con ella. Igual en otro momento nuestros caminos se vuelven a cruzar. Igual no. Y no pasa nada.

Un abrazo

Judith.