EN LA ERA DE LAS PANTALLAS

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Hace unos años me encontré con una situación curiosa: Cuando castigaba a mi hijo sin ver la televisión (porque yo también he usado el castigo como contaba aquí ) él era capaz de jugar a un montón de cosas sin protestar. Sabía que no podía ver los dibujos animados y ni los pedía. Ocupaba su tiempo en otras actividades.

En cambio, los días que no había restricción era capaz de ver la televisión durante horas y no se le ocurrían más cosas que hace. Parecía otro niño. Daba miedo, como si le hipnotizara la pantalla.

Así que decidí poner un horario limitado para ver los dibujos. Después de hablar con él, juntos llegamos a la conclusión de que a las 19.30 era buena hora para comenzar a ver la televisión siempre que antes estuvieran los deberes hechos y la habitación recogida.

Actualmente, antes de esa hora juega a lo que se le ocurre y no echa en falta la televisión, ni la menciona.

Hay gente que piensa que es una norma muy rígida pero, a mi me ha funcionado para que mis hijos no sean abducidos por una caja conectada a la red. ( con caja conectada a la red amplío el término para referirme no solo a la TV sino también al ordenador, PSP o similares, tablet, móvil…)

¿Te has encontrado con la misma dificultad? ¿Cómo lo has superado?

Texto: Raquel Reguero

MI NIÑO NO ME COME

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 Uno de los momentos que más dolores de cabeza me han traído desde que fui madre ha sido la hora de la comida con los niños. Intenté distintas estrategias para que comieran pero, ninguna me daba los resultados que yo buscaba y no me sentía cómoda con ellas.

Hasta que una amiga me dejó el libro “Mi niño no me come” de Carlos González. Tras leerlo y poner en práctica lo que dice, mi nivel de ansiedad y preocupación disminuyó considerablemente.

Si te agobia el momento diario de la comida hasta tal punto que has pensado que la única solución es dejar a tus hijos en el comedor del colegio y que se las arreglen allí con ellos (a la vez que te sientes frustrada y la peor madre del mundo por pensar en abandonarlos a su suerte), te recomiendo el libro de Carlos González.

Por si no puedes salir corriendo ahora mismo a conseguirlo, te cuento la idea que cambió mi pesadilla. Haz el siguiente ejercicio:

El domingo, o cualquier otro día de la semana, pesa a tu hijo y apunta el valor que te da la báscula.

Durante esa semana (7 días) dale la comida que sueles darle habitualmente. Cuando diga que no quiere más se la retiras. No hay gritos, ni amenazas…

Pasada esa semana lo vuelves a pesar. Compara el dato obtenido ahora con el que habías apuntado.

¿Cuál es el resultado de este ejercicio? Verás que el peso se mantiene. Éste es un dato objetivo de que tu hijo come, más o menos, lo misma cantidad si le gritas y le riñes que si le retiras el plato cuando te lo pide.

Donde se notan grandes cambios es en el ambiente que se respira a la hora de la comida. Se pasa de vivir unos momentos angustiosos a disfrutar de un rato en familia y conversación.

Yo me tomé la licencia de hacer el ejercicio durante varias semanas seguidas y mi niño no adelgazó. Lo habitual es que unos días coma más y otros menos y así va compensando. Esto es algo natural o ¿tienes tú el mismo apetito todos los días?

Espero que te ayude.

Texto: Raquel Reguero

PECHO O BIBERÓN

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 Como quizás sepas, soy mamá de dos niños y desde antes de estar embarazada sabía que quería darles el pecho y así lo hice. Fue una experiencia fabulosa.

Son bien conocidas las propiedades nutritivas de la leche materna y, además, estoy convencida de que ese momento de conexión entre madre e hijo que se produce alimenta tanto o más que el blanco líquido.

Si hubiera dependido solo de mi les hubiera dado pecho durante años pero, mis dos angelitos decidieron que 9 meses era suficiente y a partir de ese momento pasaron a la leche artificial tomada en biberón.

Lo que no renuncié fue al momento mágico que se creaba entre los dos durante las tomas.  Sobre todo, disfrutaba de la primera comida del día cuando los demás dormían y el silencio reinaba en casa.

Uno de esos días escribí este texto que quiero compartir ahora contigo:

“El momento más intenso y especial que pasa por la mañana la Princesa no es en compañía de los enanos de la terraza, ni de las flores, ni de su gran taza de desayuno. No tiene que ver con sus sueños ni con su imaginación. Son los minutos más reales que vive y los comparte con su, cada vez menos, bebé.

Calentar la leche, preparar el biberón agitando fuerte para que los cereales se deshagan al completo y buscar un babero limpio son los actos más bonitos que hace la Princesa al poco de levantarse.

Despertar al bebé con un beso, darle los buenos días y escuchar su singular respuesta es lo que merece la pena de verdad.

Ayudarle a tomar su desayuno sentado en el regazo, limpiarle sus delicados labios cuando termina y darle el chupete es lo que da energía a la Princesa.

Acostar de nuevo al bebé, acercarle su peluche y despedirse con un “te quiero” es lo que relaja a la Princesa y la hace sentirse viva.

Son los minutos más increíbles y más llenos de emociones que se pueden sentir.”

 

Decidas lo que decidas estará bien decidido. Que sea tu elección, no la de los demás. Disfrútalo. Os lo merecéis.

Texto: Raquel Reguero

Cosas de niños y cosas de niñas.

Niña, Jugando, Fútbol, Bola, Feliz

Algunas somos madres desde hace ya algún tiempo, otras desde hace poco, otras tienen previsto serlo en breve y para otras no entran dentro de sus planes. Da igual. Parece que todas tenemos derecho a hablar sobre los niñxs, juzgar y opinar. Y si observamos con atención las conversaciones, descubrimos que los roles de sexo-género siguen estando ahí. Como hace tiempo. Poco ha cambiado.

– A mi hija le encanta subirse a los sitios, correr y jugar al fútbol, jugar con los niños. Nada de  vestidos ni princesas.- dice una madre del grupo, se le ve orgullosa, lo dice sin reparo.

-Eso está guay, así es mejor”- contesta otra.

A los pocos días se vuelven a juntar el grupo de amigas, esta vez acude a la cita una madre que la vez anterior no pudo ir. En un momento de la conversación comenta.

-A mi hijo le encanta Frozen, le gusta disfrazarse de Elsa. Le gusta también jugar con muñecas. Tiene muchas amigas en el cole. El otro día quería salir disfrazado de Elsa para jugar con ellas en el parque.

-¿ De Elsa? ¿no le dejaste verdad?

– Cambió de opnión en el último momento.

-Menos mal.

Mientras en el primer caso la madre recibía mensajes de orgullo y bienhacer. En el segundo, el niño era censurado. Los comentarios y el tono utilizado al hacerlos reflejaban malestar y rechazo. Y así vemos que mientras los roles masculinos enpoderan, los femeninos restan. Que una niña haga “cosas de niños” está bien, pero que un niño haga “cosas de niña” esta mal.

Hasta que no dejemos de menospreciar y no valorar los roles histórica y culturalmente asociados a las mujeres, no llegará la verdadera igualdad. Alguien dijo que la igualdad llegará cuando los hombres quieran hacer “cosas de mujeres”. Hasta ahora la lucha ha sido para que las mujeres hagan “cosas de hombres” pero no a la inversa. Y esta visión se  ve en conversaciones como las que os comento.

Hemos logrado que las niñas se puedan vestir de azul sin que nadie se dé la vuelta, ahora tenemos que lograr que los niños se vistan de rosa con la misma normalidad.

Un abrazo,

Judith.

Cómo aumentar la atención en lxs niñxs.

Modelo, Arsa, Aroni, Fotografía

Muchas veces he intentado que mi hija se mantuviera tranquila y disfrutase  de las pequeñas cosas que hacen especial cualquier momento. Algo así como lo que nos proponen en el libro  “tranquilos y atentos como una rana“.

Muchas veces he fracasado. Unos segundos de silencio, de intentar tomar conciencia de lo que estaba viendo y sintiendo y a lo poco: “Ama, me aburro”.

Yo intentaba transmitirle la magia del momento, los colores intensos, los olores, las sensaciones de la temperatura; pero mi entusiasmo no se traducía en el suyo.

Este año he dado con una herramienta que nos ha permitido si no todo, gran parte de eso. Rescatamos una cámara fotográfica, y enseguida se emocionó con la idea de utilizarla ella y sacar sus propias fotografías.

El sacar fotografías le permite centrarse en todo aquello que está a su alrededor: el cielo, las nubes, las personas, las hojas, los árboles, su hermano, el chicle pegado en la acera, la papelera rota… y va disfrutando de todas estas maravillas fotografiandolas.

¿Cómo consigues tú que tus hijxs tomen conciencia de lo que ven? Te espero en comentarios.

Un abrazo,

Judith.

Cómo viajar con niñxs.

Tranvía, De Transporte, Medios De TransporteSe acercan las vacaciones. Y con ellas el tiempo libre, las excursiones y los viajes.

Hasta este año las vacaciones que habíamos realizado habían sido a campings cerca de la playa, para desconectar y que los niñxs pudiesen descansar y jugar. Sin embargo este año en Semana Santa nos decidimos a hacer un viaje más turístico.

No sabíamos si los niños ( casi seis años la mayor y tres el pequeño) iban a disfrutar, o si se iban cansar y aburrir. Pero decidimos hacer la prueba. Maletas al coche y nos fuimos a Lisboa.

Sólo el viaje era ya toda una prueba de fuego: 8 horas de coche sin tablet. He de decir que superaron con creces el reto. Canciones un rato; juegos tipo veo,veo; inventar historias;pintar; dormir un rato…

Una vez allí teníamos claro que no podíamos ver todo lo que hubieramos visto si hubieramos ido sólo mi marido y yo. La clave estaba en no agobiarse y disfrutar de cada momento. El transporte público ayudó a poder ver casi todo lo que nos habíamos planteado sin que lxs niñxs se cansasen demasiado, y elegimos también actividades y monumentos para ver que a ellos les resultaban  llamativos y curiosos.

A la hora de las comidas entrábamos a cualquier lado con ellxs, desde una pizzería un día para cenar hasta un restaurante de cinco estrellas otro día para comer un menú. No somos amigos de enchufar a los niños con los móviles. Lo importante en nuestro caso era llevar en la mochila unos cuadernos y unos bolígrafos para que pudiesen dibujar y “escribir” mientras esperaban entre plato y plato. Los típicos libros de pegatinas también nos suelen resultar muy bien es estos casos. Permite que los niñxs no molesten en el restaurante, pero que estén entretenidos.

Y otro punto importante es hablar con ellos. Si dedicamos toda la hora de la comida a hablar con nuestra pareja de nuestras cosas ellos se aburren y es cuando empiezan a comportarse de manera que pueden molestar a los demás. Hay tiempo para todo.

¿Y tú? ¿cómo viajas con tus hijos? Te espero en comentarios.

Un abrazo.

Judith.

Cómo despertar la curiosidad.

Soy de las que piensan que la curiosidad es una de esas capacidades innatas que vamos perdiendo por no usarla. Y creo que es una de las capacidades más importantes que tenemos que cuidar en lxs niños y en lxs mayores.

Hoy os vengo a hablar de un recurso que me está gustando mucho.

Hace poco una amiga me habló del libro “Atlas del Mundo. Un insólito viaje por las mil curiosidades y maravillas del mundo”. Mi hija mayor está haciendo en la ikastola un proyecto sobre los continentes , así que qué mejor momento para hacerme con él.

En él vienen muchos países del mundo y datos sobre ellos: la fauna y flora típica, la alimentación, la población, la superficie,etc.

Al tener muchas imágenes puedes también crear tus propias historias. O situar en los diferentes países los protagonistas de los cuentos preferidos de lxs niñxs.

Pero lo que más me gusta es que despierta la curiosidad de mayores y pequeños, haciendo que corras rápidamente a una enciclopedia o al buscador de google para descubrir más y más.

Sin lugar a dudas una muy buena recomendación.

Un abrazo.

Judith.